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La capa negra en el Perro de Presa Canario |
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escrito por Manuel Curtó Gracia
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La capa negra en el Perro de Presa Canario viene siendo poco menos que
piedra de escándalo entre los directivos del club (oficial) que lo
representa. Varios años antes de que dicha asociación canina viera la
luz, en un artículo decía yo que la capa negra en el Perro de Presa
Canario pudo haber sido introducida por los cruces con Dogo Alemán
negro. En aquellas fechas uno ignoraba que hubiera perros de ganado
majoreros de capa negra. En realidad a principios de los años setenta
apenas nada se había investigado sobre los orígenes u otras cuestiones
relativas a estos canes. Hoy sabemos algo más acerca de ellos.
Y en
ningún caso podemos relacionar o confundir los perros de los aborígenes
canarios con los que aportaron a las islas los conquistadores y colonos
francoespañoles desde la península ibérica. Quede claro también que los
perros aborígenes desaparecieron de la geografía insular, a saber en
qué fechas. Los perros de ganado (comunes a todas las islas en el
pasado), de los que sólo subsiste la variedad majorera, los perros de
presa, los perros de aguas, los mastines, los perros de perdices, los
pachones, los podencos, los dogos, que hallamos referidos aquí y allá
en los documentos históricos canarios, son canes de origen español.
Bien, de estas razas en nuestros días solamente subsiste el Perro de
Ganado Majorero (variedad o subespecie derivada de los perros ganaderos
antiguos), de origen español, repito, y el Podenco Canario. Expuesto
cuanto precede, y dado que el motivo del presente artículo es el
estudio o investigación (como se prefiera) de la capa negra en los
canes de presa canarios vayamos en pos de la primera referencia de este
color en un can canario, o en manos de un canario.
La conquista de Canarias se da por concluida en 1497. Tras el largo
período de conquista, los aborígenes canarios han sido diezmados, su
organización social completamente desbaratada; sus tierras han sido
repartidas entre los europeos y una minoría aborigen que se avino a
colaborar con los conquistadores, convirtiéndose a su vez en
conquistadores de las islas vecinas. Y tras el descubrimiento de
América, parte de los conquistadores de Canarias se desplazan al nuevo
continente, llevando consigo a algunos aborígenes canarios, para seguir
en la empresa conquistadora. Y en la isla Española fue célebre Juan
Canario con su perro "negro", leemos en la Historia General de las
Islas Canarias, de Joseph de Viera y Clavijo. De más está decir que es
muy probable que este can cobrara soldada como tantos otros entre los
que podemos recordar a Becerrillo y Leoncillo, utilizados por las
huestes de Diego de Salazar. ¿Era este perro negro de Juan Canario un
perro de presa? No podemos afirmarlo, pero es lo más probable, pues
perros de presa eran los que llevaban en sus expediciones de conquista
en América los españoles, según toda la documentación que se ha podido
consultar al respecto, que no es poca. Y, como tantos otros, este perro
de capa negra partió, de la mano de Juan Canario, hacia el Nuevo Mundo
desde Canarias. Quiero dar a entender que los canes de presa canarios
(de origen español), en las islas se reproducían en cantidad
considerable para luego ser llevados a la conquista de América. Está
también dentro de lo posible que parte de aquellos perros fueran de
ganado, dada su reconocida bravura. Si el perro de Juan Canario era
negro, es fácil deducir que no pocos de los perros de presa que en
Canarias se criaban eran de ese color. Perros de ganado de capa negra
los ha habido en Canarias hasta hoy mismo. Lamentablemente al Perro de
Ganado Majorero la oficialidad sólo le ha reconocido una capa, la
bardina. Grave error, que habrá que enmendar, sin duda.
En el siglo actual hallamos referencias sobradas de perros de presa
negros, y vamos a nombrar a algunos de los más famosos de su época.
El Negro (de capa negra como su nombre indica), que peleó con el
Muchacho en 1928 (Gran Canaria). El Negrito (años 50), de Salvador
Hernández Rodríguez (Gran Canaria); Nauce, también negro (años 50), de
Luis Barrera (Gran Canaria); el Asesino, de Demetrio Trujillo Rodríguez
(Gran Canaria, años 50). De Juan Falcón Lorenzo con su perro de presa
negro se conserva una excelente fotografía de 1957 realizada en
Bañaderos (Gran Canaria); del presa negro llamado Moro, propiedad de
Panchito Saavedra conservamos una instantánea realizada en Bocabarranco
de Gáldar (Gran Canaria), de los años cincuenta; de los años 60
disponemos de una extraordinaria fotografía cedida hace varios años por
José Rivero, de Las Mercedes (Tenerife), en la que aparece con unos
amigos y su imponente perro de presa negro. Del Tinto (nacido en
Vecindario, Gran Canaria, años 70) propiedad de Demetrio Trujillo
Rodríguez, al que le hice varias fotografías, lo mismo que a Moreno,
negro también, hermano de camada de el Tinto y propiedad de Pepito,
alias el Cojo, de Las Palmas, y muchos más que no es preciso traer aquí.
Tras una enconada lucha, la capa negra en el Perro de Presa Canario es
aceptada por la Real Sociedad Central Canina Española en el Primer
Registro de Raza, llevado a cabo el 28 de abril de 1989 en el Recinto
Ferial de Las Palmas de Gran Canaria, en el que obtuvieron Registro
Inicial varios perros de presa de capa negra.
ORIGEN DE LA CAPA NEGRA
Acerca del origen de la capa negra del perro (¿de presa?) de Juan
Canario se me ocurre decir que debió ser tan frecuente como la capa
bardina, leonada, etc. en aquel tiempo, y que tenía raíces muy
antiguas, tanto en los presas como en los perros ganaderos. La capa
negra los perros de presa de principios del siglo xx hasta la década de
los 60 pudieron heredarla de los perros de ganado de la tierra, del
Mastín Español de capa negra, del Dogo Alemán, etc.
Así como defiendo (sin ningún tipo de dudas) la tesis de que el perro
de presa canario de siglos pasados desapareció, cada vez puede más en
mí la idea de que en los actuales perros de ganado majoreros con
elevado índice de pureza racial pervive el antiguo perro de presa
canario. Hay rasgos fenotípicos, morfológicos y de comportamiento en
esta raza que lo confirman. Por otro lado no es de extrañar habida
cuenta los cruces que por unas u otras razones se debieron de llevar a
cabo entre ambos grupos caninos a lo largo de cuatro siglos de
coexistencia en Canarias. No vamos a entrar aquí en las posibles
influencias ocasionales de perros de otros orígenes, que no ponemos en
duda que pudieron existir, de principios de la conquista hasta finales
del XIX, influencia escasa en número de ejemplares y por ende, si es
que la hubo, claro está, poco o nada pudo modificar las características
raciales de los perros isleños, cuya casta se iba regenerando con
importaciones periódicas de la península ibérica.
LA CAPA NEGRA EN LOS PERROS DE PRESAS ACTUALES
El Perro de Presa Canario, llamémosle moderno, la capa negra la hereda
del Perro de Ganado majorero de capa negra, del Dogo Alemán, del
Mastino Napoletano y del American Pit Bull Terrier, grosso modo. Los
puristas que están en contra de la capa negra en el Perro de Presa
Canario porque, según dicen (basándose, pienso yo, en aquel artículo
mío de referencia) atribuyen este color a las infusiones en los presas
canarios de sangre de dogos alemanes negros, como ya se vio. A estas
alturas yo les digo que sí, que muy bien, que algunos ejemplares de
presa canarios negros descenderán por una u otra rama de dogos
alemanes, lo mismo que algunos leonados, o atigrados, de la misma
manera que otros presas canarios de capa arena, leonada, o atigrada,
descenderán por una u otra rama del Bullmastiff, del Mastiff, del
Mastín Napolitano, etc. etc.
A estas alturas, que ya todo el mundo sabe que los actuales perros de
presa canarios son producto de cruces entre varias razas (unas de
presa, otras no) de hace no más de veinticinco años para acá (sálvense
aquellos raros ejemplares que por una u otra rama tienen mayor
antigüedad) empecinarse en no aceptar la capa negra porque viene del
Dogo Alemán es una temeridad. Por esa misma regla de tres habría que
eliminar la capa arena (transmitida por los reiterados cruces con
Bullmastiff), etc. etc. Ninguno de los colores aceptados en el estándar
oficial del Perro de Presa Canario es defendible desde la premisa de la
antigüedad o pureza racial.
Por las razones expuestas, que me parece han quedado bien claras,
pienso que hay que defender, sin ceder un ápice, en toda su integridad
el estándar del Perro de Presa Canario, y no permitir, bajo ningún
concepto (o argucia) que tal prototipo racial se modifique en parte
alguna, y mucho menos la que tiene que ver con los colores admitidos en
su momento por la Real Sociedad Central Canina de España, en el que
está incluida, como se ha dicho, la capa negra.
Manuel Curtó Gracia
- Irema Curtó Kennels-
publicado en Canidapresa nº 8 Marzo- Abril del 99.
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